La Sífilis es una enfermedad de transmisión venérea la cual muchas de las ocasiones no es muy fácil de detectar, ya que sus síntomas no se distinguen de otras enfermedades. La sífilis se contrae a través del contacto con la ulcera sifilítica, estas úlceras generalmente se encuentran en el útero de la vagina o en el recto. También se pueden encontrar estas úlceras en la boca o en los labios por ello el gran riesgo de poder contraer esta enfermedad.
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La relación de la sífilis con las mayores probabilidades de contraer VIH es directamente proporcional, ya que la persona al tener este tipo de úlceras esta más propensa a infectarse del VIH.
El virus de la sífilis puede vivir hasta décadas. El 90% de las mujeres que llegan a padecer esta enfermedad no saben como la contrajeron, la mayoría de las veces solo aparece en el cuello del útero.
Este virus es tan contagioso y se propaga muy rápidamente que acaba por invadir todos los tejidos. El órgano infectado generalmente presenta una llaga y poco a poco se convierte en una llaga circular parecida a una herida abierta. En el hombre la llaga suele encontrarse en el pene o en los testículos, así como en la boca o en el recto.
Cabe resaltar que medio año después de que las úlceras hallan desaparecido puede resurgir el virus a través de ronchas rosáceas en las plantas de los pies o de las manos. Estas ronchas no son dolorosas.
La enfermedad al ser tratada a tiempo puede ser curada con facilidad por ello es importante conocer sus síntomas y acudir al doctor a la menor señal, ya que aunque la sífilis puede ser tratada con antibióticos y penicilina, los daños que deja esta enfermedad pueden ser irreversibles.
Algunos de los daños que causa la sífilis si no se trata a tiempo son:
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